viernes, 4 de abril de 2014

Quevedo 6.8

Soneto inventado

Mis manos tocan tu dorado pelo,
mis ojos penetran en tu mirada,
miro tu nariz tan redondeada,
yo solo por tu felicidad velo.

Mis labios al verte sienten anhelo,
besarte a ti es como besar a un hada,
mi enorme duda ya está disipada,
mientras te beso estoy rozando el cielo.

Tus celos lo nuestro habían destruido,
mi corazoncito habías dañado,
para mí demasiado habías sido.

Cada vez estoy más enamorado,
de allí a un día te has arrepentido,
besándome me haces sentir amado.David alonso

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.